En un evento sin precedentes, Los Hermanos Mestre, jóvenes talentosos de la etnia arhuaca, realizaron una rueda de prensa para dar a conocer su música y compartir su pasión con la comunidad periodística del Cesar.
La rueda de prensa se llevó a cabo en la discoteca 405 en la ciudad de Valledupar, y contó con la asistencia de periodistas de diferentes medios de comunicación del departamento. Los jóvenes artistas, Gunyarey Naeder Mestre (voz líder), José David Naeder Mestre (cajero) y Gunar Junior Naeder Mestre (guacharaquero), estuvieron acompañados por su manager, Andruney Mestre.
Durante el evento, los periodistas tuvieron la oportunidad de realizar diferentes preguntas a los jóvenes artistas, quienes compartieron sus experiencias, influencias y objetivos musicales. Los Hermanos Mestre hablaron sobre su origen arhuaco y cómo su cultura y tradiciones han influido en su música.
“Estamos emocionados de compartir nuestra música y mostrar el talento indigena, dice Gunyarey, voz líder de la banda. “Nuestro objetivo es llevar el vallenato a nuevos lugares y hacer que la gente se sienta orgullosa de nuestra cultura”.
Con 8 años de su vida de haber iniciado y hoy con la experiencia en la música, estos hermanos arhuacos han perfeccionado su arte bajo la guía de su hermano mayor, Andru, quien también es su manager. Cada uno ha descubierto su talento en un instrumento musical: José David en la caja, Gunar Junior en la guacharaca y Gunyarey como voz líder.
Su valiente y luchadora madre Nelly Mestre es la que ha impulsado su carrera profesional y musical : ” Ellos son un orgullo para mí y seguiré todo el tiempo a su lado para acompañarlos en este proceso y perfeccion musical” aseguró Nelly.
A pesar de su juventud, con edades entre 18 y 19 años, Los Hermanos Mestre ya están haciendo historia en el mundo del vallenato. Sin embargo, no se conforman con solo ser músicos, también están profesionalizandose en administración de empresas e ingeniería civil en la ciudad capital.
Con su alegria y talento, Los Hermanos Mestre están listos para dejar su legado en el mundo del vallenato. No te pierdas la oportunidad de descubrir a esta nueva generación de gemelos auténticos en una agrupación vallenata .
Jimmy Carter, expresidente estadounidense entre 1977 y 1981 y premio Nobel de la Paz, murió este domingo a la edad de 100 años, según informaron medios estadounidenses.
Carter murió este domingo por la tarde en su casa de Plains, Georgia, según informaron The Washington Post y Atlanta Journal-Constitution, citando a su hijo Chip, después de permanecer casi dos años en cuidados paliativos.
Jimmy Carter quien sirvió como el 39º presidente del país entre 1977 y 1981, es recordado por su compromiso con los derechos humanos, su lucha por la paz y sus esfuerzos en la erradicación de enfermedades a través de la Fundación Carter.
Nacido el 1 de octubre de 1924 en Plains, Georgia, Carter fue un hombre cuya vida trascendió su paso por la Casa Blanca.
Durante su presidencia, lideró la firma de los Acuerdos de Camp David entre Egipto e Israel, un hito en la diplomacia internacional que le valió el Premio Nobel de la Paz en 2002, muchos años después de dejar el cargo.
Tras dejar la política, Carter dedicó su vida a causas humanitarias, impulsando proyectos de construcción de viviendas con Habitat for Humanity y promoviendo la paz en diversas regiones del mundo.
El accidente de un avión de la compañía Jeju Air al aterrizar en Muan, Corea del Sur, al parecer provocado por un choque con pájaros, dejó 179 muertos y dos supervivientes este domingo, informaron las autoridades.
De las 181 personas que iban a bordo del aparato, solo dos, miembros de la tripulación, pudieron ser rescatadas del avión en llamas. “De los 179 muertos, 65 fueron identificados”, explicaron los bomberos surcoreanos, precisando que las pruebas de ADN siguen su curso.
El avión cubría el vuelo JJA-2216 entre la capital de Tailandia, Bangkok, y Muan, en el suroeste de Corea del Sur. De las 181 personas que iban a bordo, 175 eran pasajeros y seis eran miembros de la tripulación.
El accidente se produjo este domingo a las 09H03 (00H03 GMT), afirmaron las autoridades. El Ministerio de Territorios indicó que la torre de control advirtió a la tripulación que se había producido una colisión con pájaros. El piloto emitió un mensaje de alerta (“Mayday”), poco antes de que el aparato se estrellara al aterrizar.
“Se presume que la causa del accidente habría sido un choque con pájaros, combinado con condiciones climáticas adversas”, indicó Lee Jeong-hyun, jefe de bomberos de Muan, una localidad a unos 290 km al sur de Seúl.
“Sin embargo, la causa exacta será anunciada después de una investigación conjunta”, agregó. La cadena de televisión local MBC mostró imágenes del aterrizaje del avión de Jeju Air, un Boeing 737-8AS, según Flight Radar, con humo saliendo de sus motores antes de quedar envuelto en llamas al chocar con una barrera.
Un oficial de bomberos explicó a familiares de las víctimas que “los pasajeros fueron expulsados del avión después de colisionar con la barrera, dejando pocas posibilidades de sobrevivencia”. “El avión quedó casi completamente destruido y resulta difícil identificar” los restos, agregó el oficial.
En la terminal, familiares y allegados afligidos esperaban información sobre sus seres queridos, llorando. En las pantallas en las que en general se informa sobre las salidas y llegadas de los vuelos, aparecían los nombres, fechas de nacimiento y nacionalidad de las víctimas. “Tenía un hijo a bordo de ese avión”, dijo a AFP un anciano.
“Mi hermana pequeña se fue al cielo hoy”, comentó una mujer de 65 años, que solo dio su apellido, Jo. Todos los pasajeros eran coreanos salvo dos tailandeses, según las autoridades, que precisaron que el menor tenía 3 años y el mayor, 78.
El jefe del Estado interino, Choi Sang-mok, nombrado el viernes en un país sacudido por una grave crisis política, presidió una reunión de emergencia del gobierno y visitó Muan por la tarde.
El fabricante del avión, Boeing, indicó que está en contacto con Jeju Air y que está “dispuesto a brindar su apoyo”. Jeju Air, una aerolínea surcoreana de bajo costo creada en 2005, presentó sus “sinceras disculpas”. Tomado de: Agencia AFP
Después del éxito de “La Cucharita”, del artista Jorge Velosa, que se convirtió en éxito en los años 80, la música carranguera no había vuelto a sonar con tanta fuerza en Colombia. Muchos grupos han hecho intentos pero se han quedado en el altiplano cundiboyacense cuna de este folclor.
Fue hasta este año que la canción “Coqueta” del artista Heredero comenzó a sonar y a pasearse por todo el país con un mensaje romántico de letra sencilla, destacando el valor de la música campesina, llevando el ritmo caranguero a nuevos niveles de popularidad, conquistando no solo al público colombiano sino los de otros países de America Latina.
Detrás del éxito de Coqueta está el carranguero de origen santandereano Feizar Orjuela, conocido popularmente como Heredero, un hombre sencillo, humilde y con una sonrisa a flor de piel, emprendedor y pujante, quien logró posicionar esta canción que se ha convertido en un éxito sin precedentes en la historia de este folclor.
Coqueta vs +57
El éxito indiscutible de Coqueta radica en la sencillez y el romanticismo de la letra, dejando claro que para lograr posicionar una canción no es necesario valerse de un lenguaje vulgar y obsceno como se refleja en +57 el tema reguetonero controversial que sonó hace un par de meses y que hoy se recuerda como un trago amargo en el mundo artístico del país por el mensaje negativo que transmite, contando aspectos de la vida nocturna, alcohol, drogas, sexo irresponsable y desenfrenando poniendo a la mujer como un objeto, con palabras salidas de tono exponiendo ante el mundo un estereotipo negativo de la juventud colombiana.
Y es que se ha vuelto costumbre que las composiciones reguetoneras narren situaciones con un lenguaje inapropiado sin asomo de poesía, que raya en lo vulgar. Algunos estribillos suenan así:
“Esa bellaca me llevó secuetrao la puta me ha dejao con el picho pelao que tu ere bien puta, que tu ere bien puta, que tu ere bien puta puta puta puta…” (Siente’ – J-King y Maximan Ft Ñenjo flow).
“Que tengo la polla en candela y quiero comerte ese culo Ando loco por su culo bien bellaco con su culo hasta abajo con su culo me vuelvo loco con su culo” (Chulo Sin H’ – Jowell y Randy ft. De La Ghetto).
A pesar de los mensajes obscenos, con estribillos como estos el reguetòn llegó hace unos años y se posicionó con fuerza en la juventud sin embargo, en este 2024 le llegó la competencia fuerte y por Colombia y Latinoamérica hoy se pasea una Coqueta que los tiene cautivados con un ritmo alegre, romántico y cadencioso que se lleva los aplausos en este fin de año y camina con paso seguro a la conquista del Grammy Latino.
-Hace 80 años nació ‘El gago de oro’, quien patentó su estilo y se inspiró produciendo cantos llenos de realidades-
“No te olvidaré te lo juro yo, te veneraré lo mismo que a Dios, y una estatua yo te levantaré, allá en la plaza del Cacique Upar. Pa’ que todo aquel que suela pasar levante la frente y te pueda ver. Y un letrero grande te escribiré, tú eres la gloria de Valledupar”. Precisamente estando en el lugar donde nació el Festival de la Leyenda Vallenata en el año 1968, Emiliano Alcides Zuleta Díaz, autor de la canción ‘Mi acordeón’, hizo una confesión.
“En el año 1985 gané con ‘Mi acordeón’ el concurso de la canción vallenata inédita del Festival de la Leyenda Vallenata. Después, la grabé con mi hermano Poncho Zuleta y así se tituló el disco. Han pasado 39 años que prometí hacerle un monumento a ese instrumento sagrado. He tocado puertas y nada, entonces haré el esfuerzo de hacérselo y ubicarlo en la plaza Alfonso López”.
Así comenzó a hablar el único colombiano al que la fábrica Hohner de Alemania en el año 2014, registró un acordeón tres coronas con su nombre, indicando que por más de 60 años se dedicó a exaltar el folclor vallenato. “Todo con mi acordeón a los que le añadí muchas canciones”.
Este hijo de Emiliano Antonio Zuleta Baquero y Pureza del Carmen Díaz Daza, nacido en Villanueva, La Guajira, hace 80 años, exactamente el jueves 28 de diciembre de 1944, día de los santos inocentes, juntó los más grandes méritos para que después de su retiro, el 21 de diciembre de 2019, su nombre y apellido figuren en la historia de la música vallenata.
En la etapa de las añoranzas continuó citando de memoria aquel viernes 10 de diciembre de 1982 en Estocolmo, Suecia, cuando estuvo acompañando a Gabriel García Márquez a recibir el Premio Nobel de Literatura. “Aquellos instantes son inolvidables y más que en ese escenario sonó por primera vez un acordeón”.
Enseguida cantó. “El acordeón tiene una sonrisa, y una elegancia muy especial, es como una muchacha bonita, de esas que tiene Valledupar”. No contento con ese verso llevó su inspiración a tocar las notas del sentimiento demasiado cercano al amor de una madre, parecido al agua pura en medio del desierto. “No desmayaré nunca en mi intención, siempre trataré de quererte más. Eres orgullo de mi folclor, y como un besito de mi mamá, y que Dios me dé la satisfacción de irme contigo hasta la eternidad”.
En aquel instante encajó en su pensamiento la historia de su célebre canción, citando el verso que más le gusta. “Mi acordeón ha sido mi vida, mi acordeón ha sido mi alma, si tú me diste esta fama, espero que Dios te bendiga”.
Las notas del acordeón de Emilianito desde siempre se hicieron sentir iniciando el periplo de grabaciones en el año 1964, gracias al apoyo de Alfredo Gutiérrez, quien hizo los contactos con la disquera Codiscos. Esa vez grabó con su acordeón y su voz un disco de 45 revoluciones donde aparecieron las canciones ‘La herencia’ de su autoría y ‘Ave peregrina’ de Raúl Garrido.
Después vino la etapa con su hermano Tomás Alfonso ‘Poncho’ Zuleta, iniciando en el año 1971 con la producción musical ‘Mis preferidas’, hasta llegar a dejar un amplio catálogo de canciones de corte costumbrista, premios y homenajes, especialmente el recibido en el Festival de la Leyenda Vallenata del año 2016.
En el listado de voces que han acompañado a Emilianito con las notas de su acordeón también figuran. Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Peter Manjarrés, Fabián Corrales, Silvestre Dangond, Juan Piña, Joe Arroyo, Diomedes Díaz, Ivo Díaz, Rafael Manjarréz, Andrés Ariza Villazón, Liliana Geney, Lucy Vidal, Rosendo Romero, Toba Zuleta y Leandro Díaz. También en la producción musical ‘El juglar de los montes de María, (2015) donde participaron Adolfo Pacheco Anillo, Iván Villazón y Silvio Brito.
Desde siempre Emilianito Zuleta llevó el acordeón incrustado en su corazón el que premió con bellas notas y hasta le regaló aquella canción donde lo pinta con las notas completas. “Desde cuando vine a este mundo tengo amores con mi acordeón”. Más preciso no lo pudo expresar.
Leyenda viva
Desde muy niño Emiliano Zuleta Díaz, aprendió a tocar el acordeón a escondidas de su mamá, quien quiso que fuera un profesional, un policía o un soldado, pero el folclor vallenato puso la nota más alta.
Entre las anécdotas de su inquietud por el acordeón aparece una cuando escuchó en Radio Guatapurí que estaban haciendo el programa ‘Buscando estrellas’. Emiliano, no lo pensó dos veces y se inscribió. Extraño le resultó a su mamá Carmen Díaz, escuchar en la emisora que un tal Emiliano Zuleta, iba a presentarse en el programa.
El día del concurso ella estuvo atenta, y cuando dieron el nombre del ganador reaccionó. El locutor dijo. “Ganador Emiliano Zuleta Díaz, hijo de Emiliano Zuleta Baquero y Carmen Díaz”. Ella muy acongojada le imploró al cielo que eso no fuera cierto y responsabilizó al marido por haberla enamorado y llevado al altar. Nada pudo hacer porque el romance de su hijo con el acordeón apenas comenzaba.
Emilianito convenció a sus padres que lo dejaran ser acordeonero a la par con sus estudios, porque les iba a demostrar que sí podía. Lo logró siendo el mejor bachiller del Colegio Nacional Loperena, agrónomo, economista y excelente acordeonero.
Lo que nunca pasó por la mente de Emiliano Zuleta Díaz, fue que aquel acordeón que patentó Cyrill Demian en Viena, Austria, el miércoles 6 de mayo de 1829, y que llegó muchos años después a estos lares costeños, iba a ser parte de su existencia.
Las palabras se agotaron y era preciso escuchar la voz de Poncho Zuleta. “Quién tenga un hermano como yo, se encuentra contento en esta vida, y fue Carmen Díaz quien lo parió, dichosa mamá Dios te bendiga”. Y continuó cantando. “Que viva mi acordeón tan bonito que tantos recuerdos me dejó, principalmente de mi hermanito que tanto tiempo me acompañó”.
Sonreído se quedó Emiliano Zuleta Díaz, el maestro de los pitos y los bajos que se fusionan para producir un estilo único y melodioso. Además, el autor de canciones que hacen añorar esos tiempos de la nota linda, la voz sentida y las ganas de llorar.
Durante tres días el corregimiento de Patillal, municipio de Valledupar, fue epicentro folclórico, cultural y musical al llevarse a cabo el 35° Festival Tierra de Compositores en homenaje al cantautor Gustavo Gutiérrez Cabello, quien cantó y recibió honores por su carrera musical que lo llevó a ser considerado el romántico y soñador del vallenato.
“Las palabras sobran ante tantos detalles de cariño al destacar mi carrera musical que continúa vigente gracias a Dios. Gracias a Patillal, y a todos los que hicieron posible este homenaje que me llena de orgullo porque se hizo en una tierra pegada a mi corazón. Me quedo con los reconocimientos, los aplausos y la dicha de sentirme feliz”, dijo Gustavo Gutiérrez, quien al cantar se paseó por sus célebres páginas musicales llenas de sentimiento.
El cantautor recibió exaltaciones a través de resoluciones y acuerdos entregados por parte del Congreso de la República, Asamblea del Cesar, Alcaldía de Valledupar, Alcaldía de San Diego, Concejo Municipal de Valledupar y la Fundación Festival Tierra de Compositores de Patillal.
Dentro de los actos desarrollados en el certamen se destacó el conversatorio sobre la vida y obra de Gustavo Gutiérrez, ‘El cariño de mi pueblo’, donde participaron como ponentes versados en la materia como Efraín Quintero Molina, Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, Rosendo Romero Ospino, Félix Carrillo Hinojosa y Jaime Pérez Parodi, siendo moderador Carlos Liñán Pitre.
Respecto al conversatorio Efraín Quintero Molina, Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, manifestó. “El escenario fue el ideal, la rotonda de la plaza Fredy Molina de Patillal, donde estuvimos platicando sobre el homenajeado Gustavo Enrique Gutiérrez Cabello, quien estaba presente. Todo esto sumó y se conocieron diversos detalles del excelente cantautor. Estos ejercicios deben darse frecuentemente donde prime la investigación, la historia y los hechos que poco se conocen. Felicitaciones a la organización del Festival Tierra de Compositores, y a los compañeros que estuvimos exponiendo nuestros conceptos”.
De otra parte, los distintos concursos estuvieron reñidos y al final los jurados definieron los ganadores: en canción vallenata inédita el triunfo fue para Deimer Marin con el paseo “No te voy a detener “; en acordeón juvenil el ganador fue Enmanuel Maestre Alvarez de la ciudad de Montería, quien estuvo acompañado en la caja por Maicol Witt Bastidas y en la guacharaca Andrés Felipe Cujia Corzo, presentando el paseo ‘El parrandero’ (Leandro Díaz), el merengue ‘Receta de amor’ (Sergio Moya Molina), el son ‘El pájaro carpintero’ (Juancho Polo Valencia y la puya ‘La descendencia mía’ (Enmanuel Maestre Álvarez); en piqueria infantil el ganador fue Mateo Santiago Vega Fernández. El festival también escogió ganadores en pintura infantil Yalena Yisel Mora y en categoría Cometas James Rodriguez Guerra.
Con este certamen se cierra en el presente año el ciclo de concursos de acordeones, cantos y versos en Colombia, continuando con la preparación del 58° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al Rey Vallenato Omar Geles, que se realizará del 30 de abril al 3 de mayo de 2025.
En un hito histórico para la investigación y la integración de saberes, AGROSAVIA llevó a cabo su primer encuentro directo con el Pueblo Kogui en la comunidad de San José de Maruamake, corregimiento de Guatapurí, Valledupar.
Este evento enmarcado en el proyecto -Vinculación de tecnologías con enfoque en seguridad alimentaria y agricultura ecológica en pueblos ancestrales de la Sierra Nevada de Santa Marta, mediante la integración de actores rurales territoriales para la innovación-, marca el inicio de un diálogo transformador entre la ciencia y el conocimiento ancestral de este pueblo originario.
El equipo de AGROSAVIA emprendió un recorrido de dos horas en vehículo desde Valledupar hasta Guatapurí. Desde allí, con la ayuda de mulas y mediante un recorrido a pie, continuaron durante aproximadamente una hora y quince minutos, bordeando el río Guatapurí y adentrándose en la majestuosa Sierra Nevada de Gonawindúa. Este esfuerzo simbolizó el firme compromiso de la Corporación por llegar a los territorios más apartados, llevando consigo propuestas innovadoras en beneficio de las comunidades.
Al llegar, los visitantes participaron en un proceso de armonización en el sitio sagrado, dirigido por el mamo, la máxima autoridad espiritual del pueblo. Durante este ritual, los integrantes de AGROSAVIA se despojaron de sus zapatos y encomendaron a la madre tierra el éxito del proyecto, reafirmando un vínculo de respeto y conexión espiritual que sentó las bases para el trabajo conjunto.
Posteriormente, se llevó a cabo la presentación de AGROSAVIA, explicando su misión, objetivos y el impacto de las acciones planificadas en el marco del proyecto. Las principales iniciativas incluyen el fortalecimiento de la casa comunitaria de semillas, la diversificación de estas mediante intercambios con otros pueblos ancestrales y capacitaciones en manejo y conservación de semillas. La comunidad, apoyada por traductores que facilitaban la comunicación en su lengua nativa, mostró un interés genuino y una participación activa en cada uno de los diálogos.
Durante la actividad también se llevó a cabo una visita a la casa comunitaria de semillas, guiada por José Manuel Dingula de la comunidad, donde los Kogui compartieron las prácticas ancestrales que han aplicado durante generaciones para preservar la calidad y la vitalidad de sus semillas nativas. Este espacio permitió a los investigadores conocer de primera mano la riqueza cultural y agrícola que sustenta la seguridad alimentaria de la comunidad.
Hace 11 años se apagó la vida de Diomedes Díaz Maestre, uno de los artistas más grandes del vallenato, que trascendió fronteras y llenó de gloria las páginas de este folclor.
Las canciones interpretadas por “El Cacique de la Junta” y las de su autoría siguen vigentes a lo largo de todos estos años en los medios de comunicación y las redes sociales que siguen promocionándolas en todo tiempo, mientras sus familiares, amigos y fanáticos se encargan de recordarlas siempre, en parrandas, fiestas, concursos, en karaoke, en memes que circulan por plataformas digitales con sus reconocidas frases y las nuevas generaciones de artistas también hacen homenajes cantando sus canciones, como una forma de perpetuar su legado musical.
Como todos los años, el cementerio Jardines del Eccehomo de valledupar se llena de familiares, fanáticos y turistas que llegan a la rumba de Díaz Maestre, donde se reúnen a contar historias, anécdotas y canciones.
Propios y visitantes tendrán la oportunidad de conocer más sobre su historia de vida, su música y su invaluable aporte al folclor en el centro cultural de la música vallenata que se está construyendo en Valledupar.
De entrada y sin cometer spoilers, diría que esta película en clave de thriller-musical-drama posee una narrativa disruptiva que invita a observar a una realidad desde una mirada de volver a empezar la vida. Pero, vayamos por parte con esta producción mexicofrancesa, dirigida por el veterano director de cine Jacques Audiard.
Por aquello de que estamos así mismo frente a un musical, decía Víctor Hugo que “la música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanece en silencio”. En este contexto la cinta de Jacques Audiard (“De latir, mi corazón se ha parado”) es apuntalada en su gramática disruptiva y la textura del drama, al ritmo del thriller y la escasa antipatía (por instantes) a los cánones de la simulación atroz.
Si bien, se cuenta Se cuenta la historia de Rita (Zoe Zaldaña en uno de sus mejores papeles en el cine, si no el mejor) una abogada que un buen día recibe una oferta extraña y muy imprevista. Sobre Karla Sofía Gascón (la primera mujer trans en obtener el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes 2024 ex aequo con el resto del reparto femenino) conquista la pantalla como el mayor de los descubrimientos, precisamente ante su papel de Emilia Pérez.
Toda la cinta de “Emilia Pérez” es una fabulación del feminismo inclusivo y muy trans. En su fuerza y simplicidad perfectamente consecuente de sí, lo que plantea también es que quien “cambia su cuerpo, debe transformar el alma”. De todas formas, Sus inquietudes, su avidez, sus ambiciones de control persisten en su nueva identidad, y eso es lo que le proporciona esa profundidad como una contrapuesta heroína (melodramática). Y mediante un extraordinario giro de guion que nos sitúa en la trama. Emilia, sin embargo, termina despedazándose, y con solícito desconcierto, De repente, ¿todo ocurre cómo tiene que ocurrir?
No se trata entonces de tensionar las cuerdas de la intriga o introducirse en las pesadillas existenciales, todo vuelve a un punto de origen —que no es otro que la imagen de una incertidumbre—. Ese que despierta la muerte detrás de unas rocas. En el fondo, mejor así, un viaje de irresolución incesante a ritmo de una música (la de Clément Ducol, Camille) que permite modular su espíritu para seguir el análisis de nuestras miserias.
En cualquier caso, el director francés Audiard ha captado lo más espinoso: armonizar su originalidad formal sin caer en demasía en lo inteligible.
Tras una armonización espiritual y el acto simbólico de la guardia indígena, debajo de una enramada en la comunidad de Los Haticos fue firmado el acto de protocolización del Plan de Reparación Colectiva del Pueblo Kankuamo, que incluye 32 medidas que buscan garantizar la protección de derechos, reconstruir el tejido social y preservar la identidad cultural ante los estragos que sufrieron por el conflicto armado con homicidios, hostigamientos, amenazas, estigmatización, desapariciones, reclutamiento, violencia sexual, entre otros hechos victimizantes.
Apoyar la comunicación propia, establecer medidas para el buen nombre, fortalecer la salud mediante prácticas de medicina tradicional, fomentar una educación basada en la cosmovisión de la comunidad, entregar recursos para la compensación, adecuar escuelas; fortalecer prácticas propias como la lengua, cantos, oficios y danza; y adecuar los centros complementarios del pueblo y la sede de la Comisión de Derechos Humanos, entre otras estrategias, hacen parte de este Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC).
La actividad contó con la presencia de la directora nacional de la Unidad para las Víctimas, Lilia Solano; la directora de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior, Roquelina Blanco; la senadora Wayuu, Martha Peralta; y el exministro de Justicia, Néstor Osuna, como garantes del proceso abanderado por autoridades tradicionales del pueblo Kankuamo conocidos como los “guardianes del equilibrio del mundo”, el Cabildo Mayor, el Consejo de Mayores, así como representantes de asentamientos y ciudades.
Al respecto, el cabildo gobernador del Resguardo Indígena Kankuamo, Jaime Luis Arias, detalló que el proceso de caracterización del daño no solo es para individuos sino también para el territorio mismo, asegurando que se buscan garantías que resarzan el daño y sobre todo que se den las garantías de la no repetición de hechos que marcaron negativamente a esta población.
Por su parte, la consejera de Educación Propia e Intercultural de la Organización Indígena Nacional de Colombia (ONIC), Yaini Isabel Contreras, dijo: “es un acto reivindicatorio donde el compromiso lo tiene el Estado para cumplir las acciones afirmativas o apuestas realizadas colectivamente para ser reparados como víctimas del conflicto armado”.
Para el representante de las Víctimas, Jhon Robert Torres, existe el sinsabor que con la Unidad de Búsqueda, en un proceso que lleva más de seis años, no se han encontrado los restos de las más de 50 desaparecidos kankuamos que sus seres queridos claman para darle una sepultura adecuada. “Exhortamos a las instituciones creadas en el marco del proceso de paz para que se avance en las declaraciones de los comparacientes y que eso ayude a conocer la verdad”, recalcó.
Cabe anotar que se tienen censadas más de 400 kankuamos asesinados en masacres o asesinatos selectivos y más de 600 familias desplazadas, sin contar las violaciones sexuales a niñas y mujeres; la afectación en el territorio, la cultura, la organización y autonomía del pueblo por parte de guerrilla, paramilitares e incluso de la fuerza pública, puntualizó el asesor mayor de esta localidad, Jaime Enrique Arias.