Opinión

La donación de órganos, un acto de generosidad que transforma vidas

Por: Valeria Tuiran Contreras

Vivir, sea cual sea el estilo de vida que se lleve, es uno de los mayores deseos del ser humano; es por esto que cada 6 de junio se celebra el Día Mundial de los Pacientes Trasplantados, una fecha promovida por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Nacional de Trasplantes con la que se pretende darle reconocimiento en primera medida a las personas donantes, fomentar una cultura de donación de órganos y darle la oportunidad de seguir viviendo a alguien más.

Actualmente, Colombia no tiene una cifra de donación alta, ya que por millón de habitantes hay aproximadamente solo 8 donantes, en comparación con países como España, el cual cuenta con cerca de 40 a 42 donantes por cada millón de habitantes. Lo que deja en evidencia que no existe una cultura de donación arraigada en el país.

En el marco a la celebración de esta fecha, Diario La Libertad se dispuso a hablar sobre este significativo tema con el Dr. Julio Chacón Sarmiento, coordinador de trasplantes, quien indicó que en esta última alternativa de vida para pacientes crónicos o terminales, el primer insumo que se requiere es la voluntad de una persona generosa que viva o fallecida toma la decisión de ayudar a otra.

La frecuencia con la que pueda ser trasplantado un órgano va a depender de dos factores: el primero, está relacionado con la posibilidad de que un órgano del paciente falle o sea dañado, y en segunda medida, la disponibilidad que hay para el proceso, ya que hay trasplantes más delicados que otros y órganos mucho más sensibles, por lo que es importante tener en cuenta las condiciones para realizar dicho procedimiento.

Según compartió el Dr. Chacón, el trasplante más común o con mayor demanda es el riñón, seguido por el hígado, pulmón, páncreas, corazón e intestino.

Beneficios de la trasplantación:
En cuanto a los beneficios para las familias o personas donantes, señala que sin lugar a duda sería la oportunidad de cambiar totalmente la vida de dichos pacientes en lista de espera; pues hay quienes mueren diariamente mientras permanecen aferrados a la ilusión de la llegada de un órgano.

Para quienes los reciben, agrega que existe una condición llamada ‘Alerta Cero’, lo que significa que el paciente debe ser trasplantado en las siguientes 24 o 48 horas para continuar viviendo, es decir que, poder tener la posibilidad de acceder a este proceso y finalmente recibir un hígado o corazón, aumenta de seguir con vida.

“En el caso de personas con condiciones hepáticas o renales, por ejemplo quienes se realizan diálisis, recibir un nuevo órgano es la posibilidad de mejorar su calidad de vida, de disfrutar de la cotidianidad, de su ámbito laboral, educativo, familiar y social, debido a que se liberan de una máquina y pueden finalmente ser libres de eso. Por supuesto que es importante continuar con medicamentos para evitar que el cuerpo rechace ese órgano que, definitivamente, no es de uno, pero que se parece al que se tenía”, dijo el profesional.

Desde el año 2004 todos los colombianos tienen derecho a ser trasplantados. Incluso, la nueva Ley 1805, que rige todo el sistema de donación, establece que todo paciente que tenga una enfermedad en la que el trasplante sea una opción de tratamiento, deberá ser evaluado hasta tres meses después del diagnóstico por un equipo de trasplantes. Por lo que todos los ciudadanos pueden acceder a este proceso si eso es lo que realmente se necesita para seguir cuidando su bienestar y condición de salud.

“Hoy en día el trasplante en Colombia no tiene ningún costo, este proceso lo cubre totalmente el Estado, además de también cubrir todos los medicamentos necesarios para tolerar el procedimiento”, aseguró el Dr. Julio Chacón.

¿Qué se necesita para ser un donante?
El primer requisito necesario es que la persona en vida se haya manifestado a favor de las donaciones y no en contra. “El Estado entiende que aquel que no manifiesta voluntad negativa con este tema, estaba de acuerdo con la donación. Lo ideal sería manifestarlo a la familia o dejar el documento que pide la página web del Instituto Nacional de Salud, en la cual queda registrada esa voluntad”.

Si se trata de donantes en vida, es importante ser mayor de edad y estar en pleno uso de sus facultades mentales, estar sano y ser compatible con la persona que va a recibir el órgano.

“A esta persona se le garantiza la calidad de vida y sus condiciones de salud, evitando que esto afecte su bienestar”, expresó.
Finalmente, el Dr. Chacón Sarmiento, le extendió una invitación a las personas a tener en consideración el proceso de donación, como una posibilidad de cambiarle el rumbo de vida no solo a un paciente, sino también a una familia y a un entorno que sueña con ver reír una vez más a ese ser querido.
“Creo que la vida física no es infinita, pero sí la vida espiritual. Al momento de fallecer podemos tener la oportunidad de ayudar a muchas personas, a nuestros padres, hermanos, a nuestros amigos y a aquellos que aunque no conozcamos, estarán infinitamente agradecidos con nosotros”.

Tomado de: Diario La Libertad

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